LA GESTIÓN DE RIESGOS EN LAS PYMES ÁGILES

LA GESTIÓN DE RIESGOS EN LAS PYMES ÁGILES

Nos ha tocado vivir en un mundo incierto y disruptivo, algunos ya hablan de un contexto Post VUCA donde la capacidad de la agilidad para saber adaptarse exitosamente a los cambios es fundamental. De esta manera, tenemos que profundizar en un elemento clave que es el enfoque de la gestión en los Riesgos, que permita una anticipación de manera proactiva en analizar, determinar y elaborar un plan de acciones ante las probables amenazas, que por un lado minimice al máximo posible la ocurrencia de algunas de ellas, y por otro mitiguen al mínimo las consecuencias de las mismas, para que llegado el momento la actividad y funcionamiento de la empresa se adapte una vez más de manera ágil.

Las organizaciones que habían establecido un plan de negocio, pero especialmente aquellas que de manera adicional habían diseñado un buen plan de acciones sobre riesgos y oportunidades , ahora les ha llegado el momento de ejecutarlo, seguirlo e ir corrigiendo ligeramente las desviaciones que se vayan produciendo a medida que se lleva a cabo. De hecho, algunas empresas van a aprovechar al máximo las oportunidades que sin duda se presentarán ante los nuevos escenarios y contextos.

El riesgo de la extensión de una posible pandemia que pudiese llegar a afectar a la economía ya había sido considerado tiempo atrás, podemos recordar como ejemplo la charla que Bill Gates en 2015 realizó para Ted Talk ,  https://www.ted.com/talks/bill_gates_the_next_outbreak_we_re_not_ready?utm_campaign=tedspread&utm_medium=referral&utm_source=tedcomshare

Ahora ha sido un virus sanitario, el siguiente “cisne negro” será informático ¿, habrá un fallo sistémico de las redes de telecomunicaciones ¿, de la generación y distribución de la energía ¿. Hay que estar preparados para poder reaccionar de la mejor forma posible.

La gestión de las organizaciones ágiles por tanto tiene que tener un enfoque basado en el Riesgo, debe analizarlos y determinarlos para conseguir los objetivos estratégicos previamente definidos. Y la mejor manera de ser conscientes de los riesgos implícitos en la actividad del negocio es analizar el contexto de la organización, tanto en sus cuestiones externas como en las internas.

El riesgo es el efecto de la incertidumbre, uno de los elementos del mundo VUCA en el que nos ha tocado vivir. El riesgo por tanto puede entenderse como la posibilidad de que una determinada actuación pueda afectar a una actividad o al resultado de cualquier proceso dentro de una organización.

Así pues la empresa tiene que definir una serie de acciones planificadas para :

  • Garantizar que el sistema de gestión de la calidad puede conseguir los resultados planificados;
  • Prevenir o Reducir los efectos no deseados;
  • Alcanzar la mejora continua.

La aplicación de esa perspectiva global sobre los riesgos y oportunidades por parte de la organización, ha de evidenciarse en dos ámbitos:

  1. Riesgos y oportunidades derivados del contexto. Al analizar las cuestiones externas e internas y las partes interesadas que afectan al sistema de gestión, la organización debe determinar qué riesgos y oportunidades se derivan de esa información y cómo pueden afectar, negativa o positivamente, al sistema.
  2. Riesgos y oportunidades específicos de cada proceso. Al planificar cualquier proceso del sistema de gestión, y establecer cuáles son los resultados que debe obtener, la organización debe determinar los riesgos y oportunidades que pueden tener un impacto, negativo o positivo, en el logro de esos resultados.

La organización debe valorar la posible afectación de los riesgos, y posicionarse respecto a cada uno de ellos, como crea oportuno:

  • evitar el riesgo;
  • aceptarlo para aprovechar una oportunidad;
  • eliminar la fuente del riesgo;
  • alterar la probabilidad de ocurrencia;
  • minimizar las consecuencias;
  • compartir el riesgo con otras partes;
  • asumir el riesgo.

Si nos centramos en la ocurrencia de hechos que puedan afectar de manera disruptiva a la continuidad de las actividades de la organización, la organización debe establecer procedimientos documentados que desemboquen en planes de continuidad para responder a un incidente disruptivo para proseguir o restablecer sus actividades en un periodo de tiempo predeterminado, con el objetivo sea el mínimo posible. Tales procedimientos deben satisfacer los requisitos de aquellos que los han de utilizar.

De esta forma cada plan de continuidad del negocio, en función de su ámbito, deberían contener los siguientes elementos:

  1. funciones y responsabilidades definidas para las personas y equipos que tienen autoridad durante y después de un incidente;
  2. un proceso para la activación de la respuesta;
  3. detalles para gestionar las consecuencias inmediatas de un incidente disruptivo dado, teniendo en cuenta:
    • el bienestar de las personas,
    • opciones estratégicas, tácticas y operacionales para responder a la interrupción,
    • la prevención de toda pérdida o indisponibilidad adicional de actividades prioritarias,
  4. los detalles relativos a la manera y las circunstancias en que la organización comunicará con los empleados y sus familiares, con las partes interesadas esenciales y con los servicios de emergencia;
  5. la manera en que la organización continuará o recuperará sus actividades prioritarias dentro de periodos de tiempo predeterminados;
  6. los detalles de la respuesta de la organización a los medios de comunicación después de un incidente. Incluyendo:
    • una estrategia de comunicaciones,
    • la interfaz preferida con los medios de comunicación,
    • las directrices o un modelo de redacción para la declaración a los medios de comunicación, y
    • un portavoz apropiado,
  7. un proceso para finalizar cuando el incidente haya terminado.

Cada plan debe definir los siguientes aspectos :

  • su finalidad y campo de aplicación;
  • los objetivos;
  • los criterios y los procedimientos de activación;
  • los procedimientos de implantación;
  • las funciones, responsabilidades y autoridades;
  • los requisitos y procedimientos de comunicación;
  • las interdependencias e interacciones internas y externas;
  • los requisitos de recursos;
  • los procesos relativos al flujo de información y documentación necesaria.

El compromiso para administrar adecuadamente el riesgo debe ser de todas las áreas de la organización, articulando la totalidad de los grupos de interés en los diferentes niveles, de tal forma que se minimicen las amenazas y se disminuya la posibilidad y el impacto de materialización de los riesgos, que puedan llegar a afectar el logro de los objetivos estratégicos. Dicha gestión no debe tomarse simplemente como una carga financiera, como un gasto, sino como una inversión productiva que les traerá a las empresas protección, ahorros de costes innecesarios y adaptación ágil al entorno  para reaccionar de forma óptima a sus constantes cambios. Tampoco debe asimilarse como una obligación legal más, sino como una responsabilidad social, dándole la transcendencia que verdaderamente merece.

Además en Heras Consulting creemos que una gestión económica y financiera que proporcione fiabilidad, solvencia, capacidad y recursos, es fundamental para la estabilidad, desarrollo y crecimiento de los negocios.

Aspectos como la previsión y gestión de la tesorería, asegurar la liquidez, la negociación bancaria y búsqueda de financiación, la planificación presupuestaria de gastos, su posible reducción al mínimo operativo,  y el análisis de sus desviaciones, proporcionan  control del Riesgo, y apoyo en la dirección estratégica de las empresas.

Las ventajas de externalizar a través de Heras Consulting la implementación y el seguimiento de un liderazgo empresarial ágil, son las que siguen :

  • Profesionales con dilatada experiencia, amplios conocimientos, y habilidades directivas, capaces de gestionar proyectos de cambio empresarial.
  • Reducción de costes fijos y flexibilidad en el desarrollo de los proyectos.
  • Se vence la resistencia al cambio de la mano de directivos con perspectivas independientes.
  • Liberación de recursos y esfuerzos que se centran en el corazón de la actividad del negocio.
  • Adaptación e inmediatez a las necesidades temporales.
  • Refuerza la capacidad de ejecución del empresario, o equipo directivo actual, a través de la transferencia programada del conocimiento .
  • Se consiguen rápidamente ventajas competitivas con impacto en resultados.
  • Posibilidad de convertir el servicio en asesoramiento continuo al empresario.

Nuestro objetivo es claro, aportar valor y un total compromiso con los resultados de nuestros clientes.

Juan Antonio Heras
Consultor, Auditor, Mentor, Formador
Heras Consulting

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