GENERAR VALOR EN UN MUNDO VUCA

GENERAR VALOR EN UN MUNDO VUCA

La revolución digital ha significado un cambio tan profundo como en su momento lo fue la revolución industrial. La era digital ha significado una nueva forma de entender las relaciones de todo tipo, no solo las sociales, sino también las mercantiles. Hoy en día resulta difícil imaginar a un gran fabricante viviendo de espaldas a esta realidad o a un consumidor de menos de edad avanzada que no participe en ninguna red social o que viva ajeno a esta nueva forma de comunicación y relación.

Los cambios que se están produciendo en las últimas décadas en la sociedad y en la economía afectan directamente a la forma tradicional de entender la empresa. La dimensión social de nuestras vidas, el uso que hacemos de las redes sociales, la omnipresencia de Internet y el acceso a los dispositivos móviles conllevan un replanteamiento de los negocios y su necesidad de cambio para la supervivencia y el éxito. No obstante, no todas las empresas están preparadas para afrontar el reto.

En el contexto actual de sociedad interconectada, tres han sido los grandes movimientos empresariales que han provocado profundos cambios en la mayoría de los mercados:

  • Los clientes se han convertido en una fuente de creación de valor. En lugar de poner al cliente al final de la cadena de valor, cada vez más empresas lo sitúan en un ámbito de cocreación en todas sus prácticas innovadoras.
  • La economía de escala ya no tiene que ver con el tamaño de la empresa, sino con la capacidad de generar negocio a través de las comunidades.
  • Los entornos colaborativos se han trasladado a la realidad de la empresa. Cuando los empleados saben hacia dónde va la empresa y qué se espera de ellos, ya no necesitan permiso para actuar; saben hacia dónde hay que ir y se comprometen por ello.

Escuchar al mercado marca la diferencia entre quienes intentan aplicar un modelo de márketing tradicional en entornos sociales y quienes realmente han creado empresas conectadas o sociales con todo su potencial.

Estas empresas han entendido cinco puntos clave:

  • Estar conectado crea valor y favorece a las empresas.
  • Cuando una comunidad invierte en una idea, participa en su conceptualización, en su desarrollo y en su difusión y, por tanto, se siente copropietaria de su éxito.
  • Se puede generar confianza a pesar de cometer errores.
  • Aprender y desaprender.
  • Es importante trabajar con un objetivo que se pueda compartir socialmente.

También es fundamental, crear valor mediante un nuevo estilo directivo. Se trata de aprovechar el potencial de cada persona. Más que ser un directivo de la empresa, hay que ser un directivo de personas. Ahora un directivo ya no se mide por la organización a la que pertenece, sino por la forma en la que es capaz de defender una cartera de trabajo con gente entusiasmada por un objetivo, gente por la que se preocupa.

Es necesario crear valor mediante una nueva forma de trabajar y entender al cliente. Ahora es necesario poner en el centro de nuestro negocio a los clientes y la habilidad para servirlos a través de una estrategia única, que será la combinación del talento, la cultura y el propósito. Por ello, comienza a decirse no solo que hemos de variar la forma en la que trabajamos, sino también que esta se encuentra ligada a la forma en la que entendemos a los clientes. Como en una simbiosis, un aspecto no puede disociarse del otro.

Cada vez más marcas atraen a clientes como cocreadores de sus productos, no solo como compradores. Ahora los clientes son una fuente para crear valor. El valor de la empresa provendrá de recoger las señales del mercado y utilizar su conocimiento único para traducirlo en ofertas personalizadas.

Las empresas hoy en día, deben crear valor mediante una nueva forma de vender.

Tradicionalmente, el proceso de compra comenzaba con el despertar de la curiosidad y posteriormente surgía la decisión de compra. Se trataba de un modelo informativo que se basaba en su capacidad de condicionar voluntades. Para los expertos en márketing, esta era una buena forma de llegar al cliente y de hacer que las ventas subieran. Se trataba de un márketing lineal, unidireccional y centrado en las transacciones.

El márketing se ha transformado en una vertiente digital, conectada con las redes sociales, se ha convertido en un márketing conversacional, orientado a las relaciones. El poder se ha desplazado de las empresas, que eran las que decían qué se vendía y qué se tenía que comprar, a los consumidores cocreadores. Las empresas que no han reconocido el cambio  siguen utilizando el poder de la tecnología, pero no actúan de forma abierta.

Actuar abiertamente implica conocerse, comprometerse y crear algo en comunidad. La empresa debe mantener con el cliente una relación fluida.

Las empresas exitosas de hoy se han convertido en organizaciones ágiles, que generan valor a través de una nueva forma de competir en sus mercados.

Las empresas y las personas se encuentran inmersas en una corriente que fluye con gran rapidez, con cambios drásticos y en crisis que afectan a los cimientos de la producción, del mercado y de las economías. Los modelos de negocio cambian y se adaptan continuamente, aquellos que triunfan se anticipan mediante la innovación, y generan valor a través de la transformación creativa.

La empresa actual genera valor a través de una forma de liderazgo auténtico, excelente, honesto y humilde, dispuesto al servicio de los demás. No se trata de incidir en la voluntad de las personas, sino de potenciar sus capacidades, de valorar sus mejores especificidades, de delegar el poder y permitir que las personas tomen sus propias decisiones.

Por último, las organizaciones punteras crean valor mediante propósitos sociales. Actualmente, los empleados buscan mucho más que un salario a fin de mes: desean reconocimiento, estar a gusto, sentirse valorados y encajar con el perfil de la empresa contratante.

Es muy importante comunicar los verdaderos objetivos estratégicos al resto de la organización para que puedan ser compartidos, y se conviertan en elementos de conexión común para crear valor, con sentido de pertenencia y compromiso. De esta forma, todas las acciones estarán alineadas independientemente de quién las lleve a cabo.

Las ventajas de externalizar a través de Heras Consulting la implementación y el seguimiento de un liderazgo empresarial ágil, son las que siguen :

  • Profesionales con dilatada experiencia, amplios conocimientos, y habilidades directivas, capaces de gestionar proyectos de cambio empresarial.
  • Reducción de costes fijos y flexibilidad en el desarrollo de los proyectos.
  • Se vence la resistencia al cambio de la mano de directivos con perspectivas independientes.
  • Liberación de recursos y esfuerzos que se centran en el corazón de la actividad del negocio.
  • Adaptación e inmediatez a las necesidades temporales.
  • Refuerza la capacidad de ejecución del empresario, o equipo directivo actual, a través de la transferencia programada del conocimiento .
  • Se consiguen rápidamente ventajas competitivas con impacto en resultados.
  • Posibilidad de convertir el servicio en asesoramiento continuo al empresario.

Nuestro objetivo es claro, aportar valor y un total compromiso con los resultados de nuestros clientes.

Juan Antonio Heras
Consultor, Auditor, Mentor, Formador
Heras Consulting

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